La Atalaya

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Siglos XIII -XIV

 

LA diócesis Carthaginense vuelve a caminar, se realizan obras de recuperación en la catedral(en el monte de la Concepción, integrada en la zona fortificada del castillo), se designa un nuevo obispo Fray Pedro Gallego, de la orden de los franciscanos, se realiza el sello de la Diócesis que tiene como imagen a la Virgen del Rosell(realizada en el s. VI-VII según los expertos)que aún usa el obispado, patrona de la Diócesis Carthaginense,por tanto de la Región Carthaginense.

 

Se crea con sede en la catedral una Orden militar para fechos allend mar, la orden de Sta. Maria del Rosell, de la estrella o de Sta. María de España, con bases en el norte español y en el puerto de Sta. María, que toma nombre de esta orden militar. Es el primer intento de hacer una armada española y es bajo el patronazgo de la virgen del Rosell y con base principal en Cartagena. Más tarde la orden se unirá a la de Santiago para evitar la desaparición de esta.

 

Se crean unos estudios universitarios relacionados con los dominicos y el obispado. Leyendo en la página de la Universidad de Murcia acerca de su creación se observa que los primeros estudios se desarrollaron por los dominicos en 1255, aproximadamente y vinculado al obispado, sin embargo en la ciudad de Murcia no se instalan los dominicos hasta 1272 (año que honra en su escudo la Universidad de Murcia y próximo al traslado del obispo a Murcia). La pregunta es, ¿desde 1255 hasta 1272 dónde se realizan los estudios universitarios? Sin lugar a dudas en Cartagena, sede del obispado y donde sí se han instalado los dominicos, por tanto se crea la Universitas Carthaginense, que desaparecerá y será refundada en Murcia, siglos después, con el nombre de Universidad de Murcia.

 

 

Otro detalle es el escudo de la actual universidad de Murcia creado en el s. XX basandose en anteriores, comparándolo con el del obispado encontramos una similitud increíble, si sustituimos al rey sabio en él por la patrona de la diócesis, la virgen del Rosell tal vez tengamos el sello original que nos recuerda la vinculación de la universidad al obispado y a su sede, Cartagena.

 

A todo esto hay que sumar un dato importante, por toda la tierra de la diócesis debían pagar sus propietarios el diezmo a la Iglesia, sin embargo, para aumentar sus ingresos, el rey Alfonso X dona al obispado 250 tahullas de terreno de huerta junto al Segura para explotación y beneficio total del obispado (zona de regadío donde ahora se levanta el palacio episcopal). Tras la muerte de Ibn Hud comienza una batalla entre los Velez y los Fajardo para controlar los municipios de la Carthaginense, sin embargo la capital, Cartagena dependerá, salvo durante 40 años que estará en posesión de los Fajardo, de la Corona de Castilla directamente.

A Cartagena se le otorga el fuero de Córdoba para favorecer su crecimiento. Alfonso X quiere volver a transformarla en la gran capital que debe unir cultural y políticamente a la Carthaginense, el sureste.

 

El tiempo ha pasado, Alfonso X ha muerto, el obispo Pedro Gallego también, llegan al poder sus sustitutos, Sancho IV y Diego Martínez Magaz.

 

La situación en la península sigue siendo la guerra. Aragón ha llegado al límite de su expansión, comienza a desarrollar un estado descentralizado con sus principales focos en el Señorío del Cid (capitalizado en Valencia) y el condado de Barcelona (heredero de la Marca Hispánica), a parte de Zaragoza.

 

Castilla es distinta, continúa en guerra en pleno territorio del sureste, el reino de Granada (Almería, Granada, Jaén y Málaga) sigue en manos musulmanas.

 

La Carthaginense tradicional, en territorio castellano y aragonés y granadino es un importante escenario de las batallas. Incursiones en territorio enemigo por los tres reinos sumen la Región de una inseguridad increíble, aumenta la delincuencia, la población sigue prefiriendo los núcleos rurales, muy abundantes en esa época a las ciudades que son atacadas periódicamente.

Cartagena pasa de nuevo a manos aragonesas y más tarde vuelve a Castilla, con el resto de municipios pasa lo mismo. Se reciben ataques musulmanes que intentan recuperar la zona. El obispo tiene intereses económicos en la Huerta de Murcia, recordemos las tahullas donadas por el rey para pleno uso económico del obispado. Los caminos son inseguros, las ciudades y los pueblos también (la Carthaginense está en guerra). Hay problemas para que el obispo obtenga el dinero que producen las tahullas junto al Segura. El obispo toma una decisión, supervisará su explotación y obtendrá sus beneficios en el mismo terreno, para ello viaja a Murcia.

Los viajes entre Murcia (donde están las tahullas) y Cartagena, sede del obispado, son peligrosos, hay ataques continuos.

El dinero es lo importante para la Iglesia Carthaginense. El obispo solicita el traslado de la sede a Murcia al Papa, por razones de inseguridad de los caminos y dificultad para realizar su tarea evangélica en la totalidad de la Diócesis. El Papa encarga a dos personas que verifiquen lo dicho por el Obispo. Las conclusiones que se sacan llevan al Papa a no admitir el traslado (La famosa bula citada no se encuentra en ningún archivo) y el obispo se lo pide al rey Sancho IV, quien dice que si lo permite el Papa el también. Basándose en esto el obispo marcha a Murcia, ante la negativa del Papa y comienza a construir una casa en las tahullas (futuro palacio episcopal) y un malecón que evite riadas que le estropean los cultivos de las tahullas. A partir de este momento obispo tras obispo se centraran en la mejora de la ciudad donde tienen su residencia, ignorando al resto de la Diócesis. Con el paso del tiempo, para legitimizar su presencia allí y el conseguir un peso político para la ciudad de residencia comienza a hablarse de Reino de Murcia, aunque en textos de la época dejan claro que el reino de Murcia no engloba la Carthaginense en su totalidad.

 

 

Siglos (XV-XVI-XVII)

 

La situación con el paso del tiempo se hará haciendo insostenible en la Carthaginense, se produce un centralismo por parte del Obispado, cuyo obispo continúa en Murcia y gasta el dinero en ella ignorando las demás poblaciones (entre ellas Orihuela, capital histórica de la Vega Baja que ve en la usurpación de la silla Carthaginense el motivo por el que Murcia ha ganado poder en contraposición a este municipio) y las peticiones de regreso a su sede que se realizan desde Cartagena.

 

Llegamos a los Reyes Católicos y la unificación de España con la conquista definitiva del Reino de Granada.

Se restauran las diócesis de Málaga, Granada, Almería y Guadix-Baza, estas dos últimas sufragáneas históricamente de la archidiócesis Carthaginense. Sin embargo, por dejadez del obispado, al que parece ser que solo le interesan sus tahullas, la ciudad donde vive y los proyectos de construcción de una nueva catedral, continua ignorando los problemas de su diocesis y permite que Toledo tome como sufragáneas estas diócesis recién restauradas, que con el tiempo pasarán a formar la archidiócesis de Granada(donde se incluirá, por dejadez de sus obispos, la histórica Carthaginense, la que dependía directamente del Papa. Sin embargo, culturalmente seguirán formando un todo con la Carthaginense, sus tradiciones y manifestaciones culturales irán de la mano.

 

Llegamos a la dinastía de los Austrias, desde Carlos V a Carlos II, se producen sucesos importantes.

Desaparecen el Reino de Castilla y el Reino de Aragón (con todos sus fueros desaparecidos) y se traslada la capital a la villa de Madrid. Todo es un gran imperio, España, centralizada en Madrid.

Durante este periodo ocurre algo muy importante para la Carthaginense y para la Región en sí, continúa su desmembramiento, siempre motivado por un centralismo del obispo exacerbado.

 

En el año 1492, aparte de descubrirse América y restaurarse las Diócesis del desaparecido Reino de Granada que pasarán a ser sufragáneas de Toledo en menoscabo de la Diócesis Carthaginense se produce otro hecho importante, el valenciano papa Alejandro VI, de la familia Borgia y ex-obispo de la Carthaginense, niega a la Carthagienense su exención de metropolitanía y la hace sufragánea de un arzobispado de nueva creación, el de Valencia, en un claro intento de incrementar el poder y extensión de su tierra natal.

 

El 1 de mayo de 1565 por bula papal se crea el Obispado de Orihuela, que se libera así de los siglos de desidia a la que le ha sometido el obispo de la carthaginense que reside en Murcia. En lugar de unirse a la Diócesis Carthaginense y recuperar el arzobispado y exención de metropolitanía se hace sufragánea del arzobispado valenciano.

 

En este periodo además se produce la Batalla de Lepanto, para la que Cartagena es base de la flota que luchara contra los turcos. Tras su victoria a Cartagena se le entregará el pendón de Castilla (Color de la bandera de la ciudad y actual de la Comunidad Autónoma) para que lo proteja.

 

 

Siglo XVIII

A partir del S.XV y hasta el año 1700 en que muere Carlos II sin descendencia, se produce el reinado de los Austrias, donde sólo un rey gobierna todo el territorio. Durante este periodo, en que España es el imperio más grande del mundo (Donde no se pone el sol) se producen pocos cambios políticos, con la excepción del traslado de capitalidad a Madrid para hacer una capital más del estilo europeo.

Durante este periodo España se convierte en la gran defensora occidental del catolicismo, en lucha con las corrientes protestantes.

Durante la Guerra de Sucesión, guerra europea para ver en manos de quién (Felipe de Anjou-Borbones- Archiduque Carlos-Austrias-)recae el gobierno español, Cartagena, durante unos meses cae en manos inglesas, de lo que se conserva la torre circular de San Julián y el deposito de agua de cantarranas, en el monte Sacro.

Con la victoria de Felipe V las cosas van a cambiar en España.
Para un mayor control del Imperio se eliminan los fueros del Reino de Aragón y se crea una nueva división administrativa.
Se crean 11 Capitanías Generales, al frente de cada una había un capitán general con máxima autoridad militar. (La Capitanía General de Cartagena, en la plaza San Sebastián data del año 1738)

Asimismo, y por debajo de las capitanías se crean una especie de provincias, las intendencias, que serán cerca de 35 y serán gobernadas por intendentes, altos funcionarios elegidos por el rey, estaban obligados a residir en la capital de esa provincia, donde ejercían su puesto. Realizaban funciones militares (reclutamiento de tropas), policiales (mantenimiento del orden público), fiscales (recaudación de impuestos) y económicas (supervisión de las obras públicas y fomento de la producción.(La intendencia de Cartagena se encontraba donde ahora están los jardines de Capitanía, y fue derribada en el s.XX, ya con otras funciones se traslada a la Muralla del Mar.)

Continúa avanzando el siglo XVIII, España se está modernizando y se producen múltiples cambios en el sureste.
Tras la muerte de Felipe V y el corto reinado de Fernando VI, el hermano de éste, Carlos III, Rey de Nápoles, accede al trono español.

Con él los cambios iniciados por su padre continúan de forma espectacular.

 

Se modernizan los ejércitos. En relación a la Marina, se dividirá el territorio español en Departamentos Marítimos, entre ellos se encontrará el del Mediterráneo. Es el más extenso, la capitalidad la asume la Capitanía General de Cartagena y abarca la costa mediterránea y las islas Baleares.

 

 

En todas las capitales de departamentos marítimos se construirán arsenales. Para construir el del Mediterráneo, en un primer momento se plantea, como lugar idóneo la laguna Almarjal, aunque, al final se decide realizarlo en el Mar de Mandarache, sobre la playa del Arenal(actual Zona oeste de la plaza del Rey).

 

 

El arsenal de Cartagena

Para llevar a cabo la construcción debe eliminarse la desembocadura natural de la rambla de Benipila que se producía en el Almarjal, pues los muros del arsenal van a cortar la conexión entre el Mar de Madarache y el Almarjal, que acabará secándose(ya en el siglo XVIII se plantea ensanchar la ciudad sobre él).

 

En el siglo XVIII se realiza la faraónica obra de levantar sobre el mar el arsenal y desviar la rambla de Benipila para que desemboque en la Algameca.

 

En el Arsenal de Cartagena se construyen los primeros diques de carenar (acción de reparar el casco del barco) de todo el Mediterráneo. Antonio Ulloa y Jorge Juan son sus impulsores. Se introduce por primera vez en una Marina europea la bomba de vapor. Esta innovación tecnológica se empleaba para evacuar el agua en los diques de carenar. Estas innovaciones logran que la fama del Arsenal de Cartagena, traspase fronteras, y sitúan al sureste español en plena época industrial, adelantándose en un siglo a la Revolución industrial del Reino Unido.

 

Por las increíbles condiciones geográficas del puerto de Cartagena (puerto natural, fácilmente defendible y a medio camino entre el Cabo de Creus y el Estrecho, y lugar de paso de todas las rutas que salen y entran en el Mare Nostrum) se elige Cartagena para situar la mayor parte de la flota española. Para su protección se elabora un plan muy ambicioso de fortificación de la ciudad. El objetivo, conseguir que Cartagena sea la ciudadela de España, el último reducto que un invasor pudiera conquistar. Se alzan castillos y fortificaciones en los montes que circundan ciudad y puerto, se artillan las cinco colinas, se levanta un magnífico cinturón de murallas que protegen la ciudad y que, junto con la calle real, separan el arsenal de la población. Comienza una febril construcción de barcos en los astilleros. Cartagena se convierte en un atrayente foco para la población del sureste. Hay trabajo por doquier y la población se multiplica. Se crean nuevos barrios, entre ellos Quitapellejos (Barrio de la Concepción) y se forman nuevos núcleos cercanos a la ciudad.

 

No solo se producen mejoras en lo militar. Se crea el gran Real Hospital de Marina, que, aparte de su actividad asistencial, desarrollara una función docente como escuela de Cirugía y Medicina(siendo la única donde se realizaban autopsias ante los estudiantes), se crea el Real Jardín Botánico Carthaginense(donde se realizarán estudios de Botánica), se asiste al nacimiento de la Real Sociedad Económica Carthaginense de Amigos del País (Que acabará iniciando los estudios universitarios de Minas un siglo más tarde), ingeniería militar, escuela de Guardiamarinas...

 

El aumento de población obliga a mejora de obras civiles y auge de las fiestas y vida social y cultural de la ciudad, que irradiará todo el Sureste español.

 

La construcción naval, la minería y las grandes obras que se realizan en este periodo, lleva a la creación de la provincia marítima de Segura de la Sierra (para abastecer de madera) que abarca un extenso territorio entre Jaén y Albacete y que incluye los nacimientos del Guadalquivir y del Segura, que dependerán, respectivamente(ambas zonas) de la intendencia de Cádiz y de la de Cartagena.

 

Muralla de Carlos III
Pieza fundamental del plan de defensa del Arsenal y
de la plaza de Cartagena, se construyó por orden
de Carlos III. Constaba de tres puertas principales,
se conserva el tramo comprendido entre las desaparecidas
Puertas del Muelle y San José y las
defensas del Arsenal.

 

 

Continuamos en el siglo XVIII. El obispo de la Diócesis Carthaginense, a pesar de las peticiones de sus fieles y del Vaticano de regresar a la Sede episcopal(Cartagena) sigue residiendo en MUrcia, donde en este siglo culmina la construcción del palacio episcopal y la nueva "Iglesia Catedral de Sta María la Mayor de Cartagena" en la ciudad de Murcia. "Casualmente", recibe el mismo nombre que la catedral antigua, que se alza en el monte de la Concepción.

 

Al no poseer permiso papal el nuevo templo no puede consagrarse como catedral, la original, en esa época se mantiene en pie y con culto. Sin embargo, por la coincidencia de nombres se comienza a confundir, deliberadamente, la una con la otra, la consagrada con la situada en Murcia.

 

En la sede episcopal, Cartagena, los ánimos, acerca de este tema están por las nubes.

Ante tal atropello se decide, con la colaboración del cabildo de la ciudad levantar una nueva catedral, heredera de Sta María la Mayor (que más tarde se denominará Sta. María de la Asunción), a escasos metros de ésta, en la calle del Aire, con unas enormes dimensiones que la convertirán en la catedral más grande de España y que recibirá el nombre de Santa María de Gracia y que a su finalización será consagrada como la nueva catedral por el Papa.

 

Comienza su construcción, al llegar a una cuarta parte de lo previsto, por varias razones, entre ellas el derrumbe de la zona occidental de la Catedral Antigua (la nueva sería Sta. María de Gracia, no la iglesia situada en Murcia). Tras el derrumbe se decide utilizar fondos de la nueva catedral para restaurar la antigua. La nueva iglesia se acaba temporalmente, dejando inacabado el proyecto y la fachada hasta la actualidad.

 

En el trono de España se sienta Carlos IV, durante su reinado se crean seis provincias en la zona costera para mejorar la gestión de los territorios alejados de la Corte madrileña. Estas provincias litorales o marítimas serán: Alicante, Asturias, Cádiz, Cartagena, Málaga y Santander, que se encargarán del gobierno de estas zonas litorales.

 

 

 

 

En Cartagena, el Capitán General y gobernador de su zona de influencia, es D. Francisco de Borja, quien junto al Rey Carlos IV se dirigirán al Vaticano para solicitar el regreso del obispo carthaginense a la cabeza de la Diócesis.

 

El Papa da la orden al obispo para que regrese a ocupar su Silla.

 

Sin embargo, y entrando en el s. XIX, el clima político y social previo a la Guerra de Independencia coloca otros asuntos en primer término. Durante este periodo se producirá el asesinato y arrastramiento del cadáver de Francisco de Borja (por ser afrancesado) por las calles de Cartagena (se debe apreciar el paralelismo de este hecho ante la inminente guerra con el suceso de la muerte y arrastramiento de El Chipé un siglo más tarde, también en Cartagena, en puertas de la Guerra Civil).

 

Año 1808 ha estallado la Guerra de la Independencia. Fernando VII deja el trono español en manos de Napoleón que se lo entrega a su hermano José. Cartagena es la primera ciudad marítima que se alza en Junta Nacional contra el invasor galo. Junto a ella se alza en armas el Sureste.

 

Con la ciudad de Murcia tomada, se produce una concentración de gente que solicita que Cartagena sea destruida por los franceses, lo que podría achacarse al hecho de que el traslado del obispo a Cartagena éstaba aún pendiente. Recordemos un nuevo paralelismo. En el s.VII, para legitimar la capitalidad española en Toledo y los privilegios ganados mientras Cartagena era bizantina, debe destruirse la ciudad que ostenta la metropolitanía primada, Cartagena, en el s.XIX, es Murcia la que solicita la destrucción para mantener los privilegios que le otorga la permanencia del obispo en la ciudad.

 

El pueblo español rechaza y expulsa a los franceses de España.

Nos encontramos ante un país que, tras la guerra, se encuentra sin rey ni gobierno. Sin embargo, los ciudadanos españoles en un alarde de civilización redactan y sancionan una nueva Constitución en Cádiz, en 1812. Una Constitución liberal que se propone llevar a España a la modernidad y eliminar los poderes absolutos.

 

Los españoles restauran a Fernando VII en el trono español, con una única condición, debe jurar la nueva Constitución elaborada por el pueblo.

 

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