Teucro "vive" en el barrio de la Concepción. El legendario personaje pudo ser el fundador de Cartagena en el siglo XV antes de Jesucristo Entramos en la leyenda para hablar de Teucro, que si no fue cartagenero sí se le atribuye la fundación de la ciudad nada menos que en el siglo XV antes de Jesucristo, lo que deja en mantillas el que presumamos de trimilenarios, cuando esa antigüedad estaría ampliamente rebasada. Lo cierto es que Teucro, tiene su calle en el barrio de la Concepción, que arranca en la calle Mayor, atraviesa las de San Pedro y de San Juan y acaba en la de Casado. Es paralela a la de Peroniño y General Barceló. |
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Juan Soler Cantó, en La Historia de Cartagena, escribe: «La leyenda de la fundación de Cartagena por Teucro, hijo de Telamón, está narrada por varios autores, pero nada quedó de su presencia por lo que debió limitarse a fundar una factoría comercial junto a la vetusta ciudad de Mastia. Teucro, uno de los héroes de la guerra de Troya, fue desterrado por su padre, el rey Salamino, y Justino afirma que navegó hasta España alrededor del año 1184 a. de J.C. y que desembarcó con su gente en el sitio que hoy ocupa Cartagena. Estrabón lo confirma («Urbs collitur Teucro quondam vetusto nomen Carthago»). Sitio Itálico que escribe en los años setenta d. de JC-, en su libro XV dice que Teucro fundó Cartagena echando los cimientos de la primera fábrica. Y esto lo corrobora Trogo Pompeyo. Pero la falta de huella o influencia alguna hace pensar que sólo se trate de una leyenda». |
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DEL TIEMPO DE SAGUNTO |
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Pero Costa da a Cartagena mayor antigüedad haciéndola contemporánea de Sagunto de la cual se conservan tradiciones que se remontan al siglo XIV antes de nuestra Era y supone que pudieran establecerse en ella no los griegos, sino los pelasgos procedentes de las islas que fueron griegas, puesto que en aquella época no existía aún la gente de este nombre, datando de entonces los famosos muros ciclópeos de Cartagena, citados en un documento del siglo VI antes de JC, de construcción análoga a los muros ciclópeos de Sagunto atribuídos a Hércules y al «muro pelásgico» de Atenas, mencionado por Herodoto y Hecateo. |
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Anota, además, Costa las opiniones de otros historiadores, según los cuales queda fuera de toda duda que en tiempos muy remotos hubo un comunicación activa y regular entre los pelasgos del Mediterráneo oriental y nuestra península. Hacia el siglo XV a. de JC ya dominaban en las playas africanas del Mediterráneo los pelasgos de Creta, que, por ser súbditos de Teucro, rey de la Tróade, llamado también el Cretense, son llamados teucros en algunos documentos antiguos y al tiempo que colonizaban la Libia, hubieron de alejarse hasta el país de los Massienos en España y establecerse allí al cebo de las minas de plata. |
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Esto explica el poema de Libio Itálico, en el que confunde a este rey pelasgo, fundador de la gente Troyana, con otro Teucro, cantado en la Ilíada, hijo de Telamón, rey de los salaminos y expulsado por su propio padre al regresar de la expedición hecha a Troya, acaecido 1.200 años antes de J.C., cuando los emigrantes iberos habían fundado colonias en Sicilia y en Cerdeña con las que se sostenían frecuentes corrientes comerciales. |
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Fue el letrado Carlos Agulló quien en su obra Galería de cartageneros olvidados, se ocupa, en su primer capítulo de Teucro. Escribe: «Nos encontramos -aproximadamente, claro- en el año 1200 antes de Jesucristo.... Teucro, en compañía de sus leales, empujado y perdido por el violento soplo de Eolo, llegaba en sus naves a lo que entonces era una pequeña península interior, abrigada y desierta, que con el tiempo -tras numerosas destrucciones hasta por debajo de los cimientos- llegaría a ser Cartagena. |
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Teucro, que luchó contra su padre Telamón, pudo huir estableciéndose con los suyos en esa península interior -el actual Parque Torres- en previsión de ataques de las tribus que hacia el interior estaban establecidas. Estas tribus, los massienos, eran gentes ibéricas que al parecer aún no tenían afición al mar. |
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Lo cierto es que bien pronto Teucro consiguió civilizar un tanto a una cualquiera de las tribus massienas y la trajo a su territorio, con lo que ya realmente se fundó la ciudad, a la que Teucro, diplomático, rebautizó con el nombre de Mastia en honor de sus nuevos aliados y súbditos. |
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Teucro tomó en matrimonio a Turtuna, princesa íbera, hija de un jefe de tribu, de la que tuvo seis hijos. |
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Hasta aquí, la legendaria historia de Teucro, que viene a ser un antecedente de la fundación de la ciudad con siglos de anterioridad a Cartago, y de lo que queda testimonio en el barrio de la Concepción. |
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JOSÉ MONERRI/La verdad |
1184
a.C.-El príncipe troyano Teucro, hijo del Rey Telamón de
Salamina, tras huir de la destrucción de Troya funda la ciudad
de Tucria, Teucria o Tebaira. Según Silio Itálico:
"Fundada muy de antiguo Cartagena por Teucro y por los suyos habitada,
a ser Corte de Tirios de Carthago y principal alcázar se eleva;
y cual ésta lo fue del Africano, fue aquella capital del suelo
hispano"
Se conserva, aunque fragmentado, al respecto este poema anónimo:
Fundación de la ciudad por Teucro
...(...) hijos del Imperio
de Asia...
oh patria, oh murallas de gloria que guardaron el honor de los dardánidas.
Cayeron las torres que al sol
mostraban
la gloria y el poder de Ilión.
Y de las cenizas de la ciudad de Posidón,
una flota(...) que Eneas, el hijo de Anquises...
Ellos vieron el casco deslumbrante
de Héctor,
el escudo del famosísimo Atrida,
a Odiseo el fecundo en ardides,
y en sus manos tuvieron el esplendor del mundo.
Más allá de los
designios de los dioses,
levantaron su propia suerte. Y navegaron
hacia Poniente...
Los que habían resistido
la furia
del Pelida Aquileo y detuvieron su lanza.
Los que escucharon la voz de muerte de Casandra
y vieron a la diosa en las puertas Esceas.
Oh dardánidas, sangre de dioses...
Salvaron con astucia los abismos
del egeo piélago
y navegaron hacia la ruta marcada
por los navegantes del Mundo de Oro.
Y desde la veloz nave, Teucro
miró
las aguas. Y dijo:
Oh dioses, largo ha sido nuestro camino.
Y mirando hacia el fin de las aguas, vio
la gran llanura que altas
montañas guardan, y apareciósele Afrodita
y dijo: Oh Teucro, mira
la tierra prometida
donde olvidareís a Troya.
Vuestro errar ha terminado.Y Teucro
dijo: Moraremos aquí.
Las altas luminarias y el amarillo sol
serán testigos
de otros muros y otras leyes.
(...) y alzando el corvo arco
disparó una flecha contra los inclementes cielos
y gritó: Clavo en la luz el alto
destino de mi nombre. Cuando la fresca aurora
(...)
desembarcaremos.
Y las veloces naves de muchos bancos
alcanzaron las riberas, y otras murallas
llevaron el nombre de Troya.
(...)... y así, Teucro,
a quien los inmortales
destinaron para fundar esta ciudad,
trajo a estas arenas los penates de Troya.
Y el linaje de Ilión
en nuevo bronce, oro y labrado hierro,
prevaleció
"El presente es la viviente suma total del pasado".
Thomas Carlyle (1795-1881); historiador y ensayista escocés.